Cuando recibimos insultos y amenazas muchas veces podemos ignorar el tema porque se pasa enseguida, sin embargo, en ciertas ocasiones el tema se pasa de las manos y es mejor ponerlo en las manos de un juez, es decir, de denunciar.

Hay insultos que no tienen importancia, pero otros que pueden suponer un gran daño psicológico a ciertas personas, por ejemplo insultar a un familiar muerto, reírse de una discapacidad, amenazas de muerte, gritos constantes…

Soy consciente de que a nadie le gustan los juicios, sin embargo, muchas veces es mejor interponer una denuncia, ya que además de servir de escarmiento al agresor, vas a cortar de raíz su actitud.

En algunos ambientes como el colegio o el trabajo, se hace más importante cortar de raíz la situación, ya que suele perturbar mucho las relaciones laborales, bajando el rendimiento del trabajador o estudiante que lo sufre. Como la violencia no es el camino, se debe denunciar un insulto o amenaza para evitar males mayores.

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El problema es que mucha gente no sabe cómo denunciar o tiene miedo de hacerlo. Pese a tus miedos, debes siempre dar el paso. Si no sabes por donde empezar, puedes empezar por ver este artículo, el cual te ayudará a hacerlo, como siempre desde doncomos.com

¿Que necesitas para denunciar por insultos y amenazas?

  • Un testigo.
  • Vencer tus miedos.
  • Acudir a un juzgado.

Instrucciones para denunciar por insultos y amenazas

  1. Hablar con un superior y dialogar:
    Antes de denunciar, se debe intentar la vía del diálogo, ya que como dicen los políticos, es la única manera de llegar a un acuerdo de manera pacífica. Habla con el que te está insultando o amenazando y dile que si no cesa su comportamiento, habrá consecuencias. En algunas ocasiones, se podrá evitar que siga, ya que el miedo a la denuncia o el arrepentimiento hará que todo se pase. Si la agresión psicológica ocurre en algún centro de trabajo o educativo, se deberá hablar con la persona responsable, es decir, con el jefe o con el director del centro para que ponga medidas disuasorias como suspensión de empleo y sueldo o expulsión del centro educativo. Si no cesa el acoso, se deberá pasar al siguiente paso.
  2. Conseguir pruebas:
    Si vas a ir más allá, deberás conseguir pruebas contra el agresor, ya que de esta manera podrás pillarlo antes y evitar que el juicio se alargue demasiado, algunas ideas son estas.

    1. Un testigo: Si puedes consigue un testigo que te apoye, alguien que haya presenciado los insultos y que pueda testificar a tu favor. Se aconseja que este testigo no sea muy cercano a ti, para ganar credibilidad.
    2. Capturas de pantalla: Si el acoso es online, puedes capturar la pantalla del móvil pulsando encender y volumen abajo a la vez. En el ordenador, utiliza el programa recortes para capturar la pantalla. Estos pantallazos sirven como prueba contra amenazas e insultos.
    3. Llamadas: Si te llama insultando, podrás grabar la llamada con la grabadora del teléfono y después utilizarla contra él.
    4. Cámaras de seguridad: Si ha ocurrido en algún lugar con cámaras y se ve al agresor con gestos amenazantes, también se puede usar como prueba concluyente.
  3. Acudir a denunciar:
    Una vez tengas prueba, acude al cuartel de la guardia civil o comisaria de policía para interponer una denuncia contra el o la agresora. Indica todos los datos que puedas del mismo, es decir, nombre, identidad y por supuesto presenta las pruebas. Al acusado le llegará una notificación que dependerá de la gravedad de la situación.
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  4. El juicio y las condenas:
    El condenado o condenada tendrá que pagar según la gravedad de los insultos o amenazas. Los más leves se consideran falta, teniendo que pagar una pequeña multa o hacer horas para la comunidad. Si existen agravantes como racismo, violencia de género, amenazas de muerte… aparecerá como delito y le pueden caer entre 6 meses y 2 años de cárcel, multas e indemnizaciones grandes de más de 3.000 euros y la realización de trabajos para la comunidad. Los juicios por falta se suelen resolver rápidamente, pero los juicios por delito suelen tardar años en resolverse. Si en el transcurso del tiempo entre la denuncia y el juicio te vuelven a amenazar, presenta más denuncias, lo cual hará que la condena suba y el delito sea cada vez más grave.

Consejos para denunciar por insultos y amenazas

  • Cuidado con las grabadoras: Aunque parezca mentira, no se puede usar una grabadora sin consentimiento de la otra persona para grabar su voz. Si lo haces, estarás cometiendo un delito ya que estás violando la ley de protección de datos, lo cual puede conllevar entre 6 y 24 meses de cárcel, siendo peor el remedio que la enfermedad.
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