Ser abierto y amigable con los compañeros de trabajo

El primer consejo que vas a aprender para llevarte bien con tus compañeros, es tratar de ser siempre una persona abierta y amigable. Con esto quiero decir que saludes a la gente, hables con todo el mundo y siempre tengas una sonrisa en la cara, con mucha simpatía. Debes vencer la timidez y ser abierto si quieres llevarte bien con todos los compañeros del trabajo, ya que una persona amigable y sociable siempre cae mejor.

Ser solidario con ellos

Muchas veces los compañeros tienen algún problema y necesitan ayuda. Tienen que cambiarte un día, tienen un problema y necesitan ayuda para no llevarse una bronca o simplemente les ha fallado alguna cosa. Una persona solidaria siempre cae mejor que una persona que no ayude, ya que esto lo van a valorar mucho y luego te devolverán el favor. Eso sí, ayuda cuando lo necesites, pero no te dejes pisar, ya que muchas personas se intentarán aprovechar de tu buena fe y no serás respetado. Sin embargo, si ayudas cuando haga falta, la mayoría de personas no van a abusar y te van a valorar más por ello que otras personas que no lo hacen así.

Pasar tiempo con ellos en el tiempo de descanso

El tiempo de descanso es un lugar donde desconectamos del trabajo durante un rato. Este tiempo de descanso casi todo el mundo lo tiene, así que aprovecha para socializar. Siempre pasa el tiempo con tus compañeros en el descanso, ya que las personas solitarias suelen no caer muy bien en los grupos. Esto es como cuando eras pequeño y estabas en el recreo, ya que ahí tenías que llevarte bien con los compañeros, ya que si no lo hacías, te tomaban por un marginado y no te aceptaban. Aprovecha para pasar tiempo con ellos y aunque al principio no hables mucho, ya te irás soltando poco a poco y ellos te irán aceptando.

Pasar tiempo con ellos fuera

La mayoría de las personas pasan sólo 8 horas diarias en el trabajo, así que tienen otras 8 horas para socializar, junto a los fines de semana. Muchas amistades surgen en el trabajo, así que puedes aprovechar esto a tu favor para llevarte mejor con tus compañeros de trabajo, ya que lo único que deberás hacer es pasar tiempo con ellos afuera.

Si ellos no proponen planes, busca algún plan interesante que a todos os pueda gustar, como por ejemplo ir al cine, ir a los karts o lo que quiera que os guste, ya que esto es muy personal. Si es un plan interesante y les caes bien, querrán ir contigo. De esta forma, podrás forjar una amistad que hará que el ambiente en el trabajo sea perfecto.

No agobiarles

Un error que cometen muchos es que quieren integrarse tanto y quieren ser tan simpáticos, que se ponen a agobiar a la gente. Por ejemplo, tenemos al típico que se pega a los demás, que hace muchas preguntas y que no gusta. Esto es porque da la imagen de desesperado, algo que no gusta.

Por este motivo, trata de ser simpático, pero también deja a la gente su espacio y lo más importante, no muestres que necesitas estar integrado, ya que las personas necesitadas no gustan .Por ejemplo, habla con ellos en la empresa, pero también ten tu tiempo para ti y aprende cuando debes hablar con ellos y cuando no.

No ser un pelota en la empresa

Muchas personas optan por la vía de agasajar al jefe en exceso para conseguir un trato preferencial. Esto se conoce coloquialmente como ser un pelota, una persona que trata de agradar al jefe. Esto no gusta demasiado y hace que estas personas no caigan bien ante los compañeros.

Así que si vas a agasajar al jefe, hazlo en privado y sin que los compañeros lo vean. No hay nada más repulsivo que una persona pelota con los jefes, así que no seas así y trata siempre de tratar a los jefes como los compañeros. Esto hará que ellos te tengan más simpatía que a aquel pelota que siempre anda detrás del jefe. Además, a muchos jefes no les gusta esta actitud y no servirá para subir, así que no es muy aconsejable.

Dialogar en un conflicto

Muchas veces aunque intentemos ser simpáticos, no podemos evitar los conflictos .Esto lo que hace es que tengamos un problema inevitable con los compañeros de trabajo, un problema que obviamente debemos solucionar.

Si estos problemas se dejan pasar, aunque muchas personas no te digan nada, esto puede desencadenar en conflictos graves que pueden hacer que te guarden rencor siempre. Lo que hay que hacer es dialogar y aclarar todo, dejándolo estar, solucionando el problema y volviendo a ser compañeros normales. En estos conflictos tratad de acercar posiciones, explicando tus motivos y tus razones y tratando de entender los suyos. Si lo haces correctamente, podrás acercar posturas y lograr así evitar un conflicto a mayor escala.

No ser problemático

Muchas personas son simpáticas a primera vista, pero después siempre están creando conflictos en la empresa, de una forma u otra. Por ejemplo, algunos son problemáticos porque meten la pata, otros lo son porque van creando malos royos a las espaldas de los compañeros y otros simplemente son agresivos.

No seas como esas personas, ya que si eres así, los compañeros no te van a tener en buena estima. Aunque muchos no lo digan a la cara, luego van a expresar el malestar a la espalda, pudiendo provocar incluso un despido. Así que no seas problemático, haz bien tu trabajo, no hables a espaldas de la gente y siempre trata de no causar problemas. Si en cambio te toca un problemático como compañero, trata de pasar a la fase anterior de diálogo para arreglarlo.

Acudir a las cenas de empresa

Las cenas de empresa son un buen lugar para hacer amigos. Muchas veces lo que tenemos que hacer es acudir a estas cenas, porque es donde se reúne toda la empresa. En empresas grandes podremos conocer personas de otros turnos, algo que nos vendrá bien si trabajamos en solitario, como por ejemplo de vigilantes.

Además, una persona que no acude a estas cenas suele ser vista como una persona rara y antisocial, así que acude a las cenas para conocer gente y reforzar la alianza con los compañeros. Además, muchas de estas cenas son gratis. Si no hay cena en tu empresa, la puedes organizar tú, invitando a tus compañeros como gesto de buena voluntad.

Ser tu mismo

Con este consejo digo que no fuerces ni finjas nada, es decir, que seas tú mismo. La razón es que se nota mucho cuando alguien finge. No trates de hablar de temas de los que no entiendes, no trates de fingir ser quien no eres y no fuerces simpatía para caer bien, ya que ahí volverás a caer en el punto de agobiar a los demás del cual ya hemos hablado. Trata de ser simpático, pero nunca un pelota y sobre todo, no hagas un esfuerzo muy grande por integrarte. Caer bien debe salir natural, espontáneo y sin forzar nada, porque si fuerzas, vas a quedar muy mal y se va a notar, así que siempre natural.

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