Cómo calcular el desempleo

El desempleo es la situación que se da en la sociedad cuando alguien, que es considerado población activa, no cuenta con un empleo y que no gana dinero llenando encuestas que le permita entrar en el grupo de población ocupada. Entendemos por población activa aquellas personas en edad de trabajar (en España es a partir de los 16 años) y que están capacitadas para hacerlo y con deseo de ello. Obviamente, todos los estudiantes entran dentro del grupo de población ocupada. Calcular el desempleo es una variable fundamental para entender la economía de cualquier país y cruzar con otras matrices, a su vez también muy importantes.

¿Qué es el desempleo?

La crisis económica mundial, iniciada en 2008 a partir de la quiebra de Lemon Brothers, ha tenido como principal consecuencia un aumento claro de las personas desempleadas y las que solicitan su vida laboral por SMS. Sin embargo, una década después algunos países han conseguido controlar la crisis y recuperar una situación medianamente normal. En España, en cambio, la burbuja inmobiliaria y el rescate que tuvo que pedir a Europa sigue haciendo mucho daño. El paro español apenas baja del 20% contando con una alta temporalidad debido al motor económica de España, que no es otro que el turismo. En temporada veraniega, y de alto tráfico de viajeros, muchos negocios como la hostelería realizan refuerzos para poder cubrir toda la demanda. Unos contratos que al llegar el mes de septiembre desaparecen y, por tanto, el paro vuelve a subir.

El desempleo, también conocido como paro, se da cuando una persona reúne hasta cuatro condiciones: tiene edad para estar empleada (16 años o más), no cuenta con ningún tipo de actividad laboral, está buscando un empleo y además tiene disponibilidad inmediata para firmar un contrato y empezar a trabajar. Esta situación acaba siendo perjudicial para todas las partes. Por un lado, todos los parados no cuentan con ningún tipo de trabajo que les proporcione unos ingresos. Esto, además, puede provocar consecuencias psicológicas al sentirse inútiles y además verse estresados por su situación. De hecho, muchos parados empiezan a ver como se están quedando sin subsidio por desempleo y, por tanto, sus ingresos pasan a ser cero. Por otro lado, las compañías no acaban de conseguir ese pleno empleo que les asegure el máximo rendimiento y, en ese caso, el máximo beneficio.

Actualmente, en la economía podemos encontrar múltiples tipos de desempleo en función de las variables que queramos analizar. El desempleo puede ser producido por un nivel de salarios demasiado alto que impide a las empresas ocupar a todos los trabajadores, o por la falta de demanda que permita contratar a más trabajadores para cubrir todas las necesidades que demanda la sociedad. Conseguir el pleno empleo es realmente complicado porque en algún caso siempre habrá algún trabajador que pueda estar en un período de tránsito entre dos empresas diferentes. Además, los países tienen amplios territorios y, en muchas ocasiones, las cualidades que oferta un trabajador no se corresponden con las que ofrecen las empresas de su entorno. Como este, también existen muchos más tipos de desempleo.

Beneficios de calcular el desempleo

Con todo, calcular el desempleo tiene enormes beneficios para aquellas instituciones y economistas encargados de analizar la coyuntura económica de cualquier país. Los más destacados son los siguientes:

  • Variable fundamental. Calcular el PIB o el PNB no tiene ningún sentido si no se cruza con el desempleo. Por tanto, calcular las personas paradas tiene una enorme importancia.
  • Entender la situación de un país. Económicamente, a nivel cultural, el desempleo también aporta información fundamental para cualquier tipo de análisis. No se puede comparar España con Suiza sin tener en cuenta esta variable.
  • Buscar soluciones. Para encontrar una solución se debe entender el problema. Por tanto, si no tenemos las variables que nos confirmen la existencia de una problemática no podremos encontrar cualquier tipo de solución.
  • Información para inmigrantes. Muchas personas que desean venir a vivir a España necesitarán diferentes tipos de informaciones, incluyendo las oportunidades de encontrar trabajo en este país.

Cómo calcular el desempleo

A la hora de calcular el desempleo se debe seguir una fórmula matemática realmente sencilla. Como hemos dicho antes, la tasa de desempleo no es más que una relación entre las personas paradas y sin trabajo, y aquella población activa que tiene capacidad de trabajo. Por tanto, básicamente debemos realizar la división entre ambas variables y multiplicarla por cien si queremos obtener el tanto por ciento. En el primer caso, tendremos un tanto por uno, pero a la hora de realizar informes económicos siempre se dan las informaciones en tantos por ciento. La importancia de ofrecer tantos por ciento es crucial a la hora de comparar la evolución de esta variable en el tiempo. Si ofrecemos información que esté desfasada o no guarde relación, el análisis será confuso y poco preciso. La importancia para entender la evolución del desempleo pasa también por entender a la población activa de dicho país. Muchas veces, el gobierno español vende la historia que la cantidad de personas paradas ha descendido. Es totalmente verídico, pero eso no quiere decir que la tasa de paro haya descendido. Los tantos por ciento no guardan lugar a dudas y, por ello, es importante calcular la tasa de desempleo.

Si nos quedamos con el número entero de personas desempleadas nos quedamos con la mitad de la historia. Al no haber trabajo, muchas personas pueden emigrar a otro país en busca de mejores oportunidades. Esto provoca un descenso de la población activa y, por tanto, del número de personas desempleadas. Sin embargo, la tasa de desempleo mantiene sus valores anteriores. Existen otras variables que dificultan obtener una situación real. Muchas veces la tasa de desempleo se obtiene a partir de una muestra obtenida a través de un muestreo de carácter aleatorio de un grupo que intente representar al máximo número de grupos de población. Sin embargo, no hay que obviar que existe un gran número de personas que trabajan a través del procedimiento de economía sumergida. Cobran dinero, pero no pagan impuestos y por tanto el SEPE (Servicio de Empleo Público Estatal) no tiene registrados sus datos ni están dados de alta en la Seguridad Social.

El Instituto Nacional de Estadística (INE), que es el encargado de ofrecer estos datos de forma pública, debe tener en cuenta todos estos contratiempos a la hora de ofrecer los datos. Obviamente, la tasa de desempleo guarda una estrecha relación con la tasa de personas ocupadas, que es de hecho, el tanto por ciento restante para obtener el cien por cien de población activa. Puede servir incluso para validar el trabajo realizado en la obtención de la tasa de paro. La tasa de vacantes, en cambio, es el tanto por ciento de puestos laborales libres en función de la cantidad de población activa que tenga un país. La tasa de contratación, la tasa de separación, o la tasa de creación y destrucción de puestos de trabajo son otras variables que sirven para completar un análisis fidedigno de la economía y empleo de cualquier tipo de país. Sumando todas estas variables, obtendremos el reflejo real de la situación económica de un país y de las personas que cuentan con sueldo neto. Sin todo ello, podemos caer inducidos al error y acabar ofreciendo información incoherente y que no se corresponda con la realidad que vivimos.

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