¿Sufres insultos esporádicamente o de forma regular? Si estás siendo insultado de forma frecuente por alguien del trabajo, ya sea un jefe o un compañero, es hora de que pongas solución a este hecho.

En la mayoría de los casos, nosotros, como personas solemos dejar pasar los insultos, pero hay momentos en que estos se vuelven inaguantables, o ya se pasan de la raya, por lo que debemos tomar cartas en el asunto, sobre todo si se trata de insultos en el ambiente de trabajo.

Si quieres saber cómo denunciar por insultos sigue leyendo el siguiente artículo de doncomos.com donde vamos a mostrarte cómo puedes hacerlo y todos los pasos que debes seguir para hacerlo correctamente y que esta desagradable situación se resuelva definitivamente.

Insultos en el trabajo

Es posible que hayas estado aguantando insultos en tu lugar de trabajo, pero que ya haya llegado el momento de actuar y conseguir que te dejen tranquilo de una vez, y quizás lo has ido dejando pasar para no causar un malestar mayor en el trabajo o una situación incómoda, pero piensa que quien realmente está molestando y ocasionando situaciones incómodas, hasta el punto de que se ha creado una ambiente de trabajo bastante u oscuro y donde las relaciones se han visto afectas.

Existen insultos a los que nosotros no solemos prestar demasiada atención, pero si estos se van repitiendo constantemente pueden dañar la salud psicológica de la persona que sufre los insultos, estos casos son aún más graves cuando los insultos se efectúan a personas emocionalmente frágiles, o si los insultos tienen algo que ver con alguna discapacidad, si incluyen la mención de algún familiar fallecido, si incluyen amenazas de golpes o muerte o incluso si se trata de gritos constantes.

En muchas ocasiones, las empresas tienen un departamento para resolver los problemas entre los trabajadores, como puede ser el departamento de recursos humanos, y en general, esta suele ser la primera opción preferida por la empresa, aunque no suele ser la más efectiva para el que emite los insultos.

Puedes probar si lo deseas denunciando los insultos ante este departamento o ante tu superior. Es preciso que esta situación acabe cuanto antes, por el bien de todos, sobre todo por la salud mental de la persona que sufre constantemente este tipo de agresión verbal.

Por lo general la empresa debe llamar a la otra parte para tomar su declaración, así como que llamará a algunos compañeros para verificar este tipo de mala actitud.

Por lo general, la persona que emite los insultos será amonestado verbalmente, pero dependiendo de la actitud de este podrían incluso hasta suspenderlo de sueldo, empleo o empleo y sueldo durante unos días como penalización por su mal comportamiento dentro de la empresa.

Si pasado unos días después de que la empresa hubiese tomado cartas en el asunto esta persona siguiese con la misma actitud o incluso que esta haya empeorado debido a la primera denuncia, no deberás acobardarte, pues es lo único que quiere, que agaches la cabeza y que sigas siendo el objetivo de sus insultos para él sentirse poderoso.

Este será un momento crucial, puesto que, aunque no te guste, deberás dirigirte a hacer una denuncia formal ante la policía. Si lo deseas puedes volver a denunciarlo a la empresa, pero avísales de que vas a tomar la vía legal.

Únicamente les estarás informando, ya que van a intentar persuadirte para que no lo hagas y que ellos harán todo lo posible  por solucionar este conflicto. En estos casos, ante una persona que no ha parado en su mal comportamiento y continúa insultando y agrediendo verbalmente debes realizar sin demora la denuncia legal para que puedas cortar de raíz este daño, pues se trata de un tipo de persona que no va a parar en lo que hace simplemente porque la empresa le dé un sermón, y la situación puede incluso volverse mucho peor.

Aunque no te guste la idea de denunciar y acudir a un juzgado piensa que es la única alternativa que te queda por tu bienestar, por tu salud, y también le estarás haciendo un favor a tus compañeros, ya que dejarán de verse involucrados en esos momentos tan vergonzosos, en los que no saben si defenderte, haciendo algo (corriendo el riesgo de que el agresor también se meta con él) o alejarse (para evitar sufrir daños colaterales).

Cómo denunciar por insultos

Si no te queda más remedio que denunciar ya que el agresor no ha hecho caso de las medidas tomadas por la empresa, entonces debes prepararte y realizar este proceso correctamente.

El primer paso de todos consiste en reunir pruebas. Las pruebas serán vitales a la hora de que tu denuncia sea aceptada, tenga validez y que pueda resultar en favor tuyo. Puedes por ejemplo hablar con algún compañero de trabajo para que sea tu testigo y que pueda testificar a tu favor. Debe ser una persona que haya visto de primera mano los insultos, y mucho mejor si no tienes ningún tipo de relación o de vínculo afectivo con ella, que simplemente sois compañeros de trabajo con el que no tienes mucha relación, así podrás ganar mayor credibilidad y su testimonio se tendrá en alta estima a la hora de tomar una decisión.

En el caso de que los insultos los recibieses vía online, por ejemplo por chat o por email, siempre puedes guardar los mensajes, o hacer incluso capturas de pantalla para imprimirlas después y presentarlas como pruebas de los insultos. (Aunque captures las pantallas y las imprimas, siempre se recomienda no borrar estos insultos del móvil, del correo, etc, al menos hasta que el juez haya dictado sentencia).

Si los insultos se reciben de forma verbal, ya sea de forma presencial como por teléfono, siempre puedes grabar las llamadas, pero deberá haber algún testigo que pueda presenciarlo, ya que no podrás grabar al agresor con tu móvil o con una grabadora, ya que está considerado como un delito que viola la ley de protección de datos, y no podrás usarlo como prueba, y tú puedes verte metido en graves problemas.

Otra opción puede ser pedir una copia de las cámaras de seguridad de la empresa, o mencionarlo en la denuncia para que la policía, con una orden las revise.

Una vez que tienes suficientes pruebas es hora de que acudas a la policía o a la guardia civil más cercana donde podrás interponer la denuncia contra la persona agresora.

Allí te van a pedir todos los datos personales que puedas dar sobre esa persona, como nombre, apellidos, teléfono, empresa, así como también te pedirán pruebas que avalen lo que estés diciendo.

Una vez interpuesta la denuncia solo es cuestión de tiempo de que le llegue una notificación al agresor respecto a esta situación.

El agresor deberá pagar dependiendo de la gravedad de los insultos y de las amenazas. Si se considera una falta, (es decir una agresión por insultos leve), la pena normal es una multa o hacer horas de trabajo comunitario. Si por casualidad en los insultos existiesen agravantes, tales como violencia de género, racismo o amenazas de muerte, puede ser considerado un delito, y la persona agresora puede ser sentenciada entre 6 meses y 2 años de cárcel, multas, indemnizaciones grandes de más de 3000 euros y tener que realizar trabajos comunitarios.

En general los juicios por faltas leves suelen resolverse en poco tiempo, en cambio, los juicios por delitos pueden tardar incluso años en llegar a resolverse.

Esperamos que te hayan quedado las posibles dudas que puedas tener sobre cómo denunciar por insultos y tengas mucho cuidado, pero sobre todo que no te dejes enfermar por ciertas malas acciones de otras personas.

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