Cuando se tiene trabajo, una de las cosas más temidas y sufridas es cuando te llaman para acudir al despacho. Por lo general, no suele significar nada bueno… ¿Quién no se ha imaginado enseguida cuando te han llamado, que la conversación va a ir ligada a tu despido?

Pues todavía puede ser peor… cuando se da esa situación y encima resulta que la persona encargada de realizar los despidos laborales es un compañero de trabajo. Se suma, a la situación del despido, que lo hace una persona con la que compartes jornada laboral y, además, cierta camarería o incluso, amistad.

Cuando el lugar de trabajo resulta ser, una empresa más bien pequeña o sin muchos trabajadores, a pequeña escala y sin demasiado presupuesto, los jefes y/o encargados (altos mandos) en definitiva, son también en muchos casos, unos compañeros más de trabajo. ¿Qué ocurre con esto? Hay un inconveniente importante, y se trata de los malos momentos.

Pongámonos en situación. Hay un conflicto en la empresa, el jefe es un compañero de trabajo más. O trabajáis todos muchas horas, tened en cuenta que “ese” compañero de trabajo a su vez, es el jefe. Una cosa es tener cierta camarería con el jefe (al ser compañero) pero nunca hay que olvidarse de que se trata, sobre todo, de eso: de ser le jefe. Si se sobrepasan ciertas reglas, lo echarás todo a perder y es seguro, que termines por cargarte tu puesto de trabajo.

Lo mejor que se puede hacer en estos casos es tener una relación de cercanía, sin perder la compostura ni mucho menos, el respeto. Obviamente, debe ser esto, una cosa mutua.

Generalmente, cuando el jefe se convierte en un compañero y comparte tantas horas laborales como cualquier otro trabajador, siempre suele haber una cierta amistad o confianza. Esto está muy bien, qué mejor que trabajar en buena sintonía todos e ir cada día a gusto a trabajar. Pero también tiene sus grandes inconvenientes.

Empiezan las fricciones en cuanto hay malas rachas. Por ejemplo, los pedidos no llegan, o las reuniones no salen como deberían, se tienen que doblar turnos, hacer horas extras, jornadas laborales eternas y con mal humor, roces, malas caras, etc. Pero todavía es peor, cuando el compañero es tu jefe y, en consecuencia, debe tomar determinaciones importantes.

Instrucciones para despedir a un compañero del trabajo

  1. Uno de los peores momentos llega cuando toca hacer el despido a un trabajador (compañero).
  2. En cualquier otra empresa donde el jefe sólo tiene como rol, ese, el de jefe, no le das mayor importancia.
  3. Salvo por el propio despido de tu trabajo, claro está… pero como no hay una amistad, ni compañerismo, ni tan siquiera, una cierta camarería, pues no duele, ni molesta, ni sienta mal.
  4. Pero cambia muy mucho la cosa, cuando tu amigo y/o compañero, es a su vez, tu jefe. El momento de darte la noticia de tu despido. ¿Cómo hacerlo?
  5. Se da por hecho, que si ya has tomado la decisión de despedir es porque has sopesado muy bien el motivo y la causa que te llevan a tomar tan drástica decisión. Por eso mismo, no olvides tomarte la molestia de hacer un pequeño discurso o saber muy bien, lo que se va a decir.
  6. Siempre es mejor hacerlo antes de que la jornada laboral vaya a más. Cuanto antes se haga, menos doloroso será para ambos. Por eso, nada mejor, que, a primera hora de la jornada laboral, se mantenga la conversación y se lleve a cabo.
  7. ¿Sabíais que dependiendo del día puede influir más o menos, en el trabajador? Algunos expertos aconsejan tenerlo en cuenta dependiendo del carácter del trabajador. Os lo contamos. Si tienes que verter en esta situación, puedes ponerlo en práctica para que sea menos traumático para tu compañero y amigo.
  8. Si das la noticia, por ejemplo, a primeros de semana (el lunes) tu amigo tendrá tiempo de poderse despedir de todos sus compañeros y realizar las gestiones pertinentes. Suele recomendarse para las personas que, por lo general, son serenas, tienen buen humor, son calmadas, etc.
  9. Por el contrario, si la persona tiene un carácter muy impulsivo, puede tomarse su despido de no muy buenas formas o sobresaltarse, así que es preferible y recomendable, hacerlo los viernes. Será el último día de la jornada laboral y no será necesario que vaya a su trabajo, ni coincida con compañeros, tiene el fin de semana por delante, etc.
  10. Por supuesto, justifica bien el motivo por el que se ha llegado a tomar la decisión de hacer su despido. Ten en cuenta que no sólo eres su jefe, eres un amigo y/o compañero, así que ya le conoces un poco o mucho y sabes cómo justificarlo, las maneras que debes usar, donde hacer hincapié y donde no hacerlo.
  11. Valora todo lo que ha hecho por la empresa, el compañerismo, el tiempo que ha dedicado a la empresa, cómo lo ha hecho, que destacas, etc.
  12. Cuando empieces con la reunión, no te vayas por las ramas, pero tampoco lo hagas como si hablaras con un colega. Nunca. Es un trabajo y, por tanto, debes hacerlo con el máximo respeto, con la confianza que puedas, porque en ese aspecto, sois amigos. No lo hagas por supuesto, con nadie más delante. Son cosas personales, son cosas serias, es un mal trago… por tanto, siempre en una sala solos los dos. Con una persona, tu, que eres el jefe, ya vale.
  13. La reunión debe ser justo eso. Una reunión de trabajo donde no debes olvidar el motivo por el que la has organizado: su despido. No más de quince minutos. No entres en tonterías, no te vayas por temas que no sean estrictamente laborables, no utilices el compadreo, no hagas promesas que no puedas cumplir ni engañes. De ser así, no sólo perderás a un compañero de trabajo y un currante de tu empresa, perderás también a un amigo.
  14. No intentes ponerte en su lugar ni tampoco decir que sabes lo que está sintiendo. Mentira. No estás en su situación y esto podría salpicarte. Son negocios. Y es sabido que si te despiden es porque no compensa en la empresa, porque no hace bien su trabajo o porque alomejor hay problemas empresariales como falta de liquidez (entre otros) … de este modo, no alargues el tema ni le pongas florituras. No debe mezclarse lo profesional de lo personal y, por tanto, no te dejes engañar con los lloros o con reproches. Si has tomado la decisión es porque debes hacerlo por el bien de tu empresa.

¿Que necesitas para despedir a un compañero del trabajo?

  • Es necesario tener disciplina.
  • Ser responsable, educado y profesional.
  • Realiza la reunión a solas con él. Con formalismo y sin pasar de los quince minutos.
  • Argumenta un poco el motivo por el que es despedido y prepárate un discurso para no ponerte nervioso a última hora y olvidarte de qué decir.

Consejos para despedir a un compañero del trabajo

Cuando el compañero ya no forme parte de la empresa, tienes que comunicárselo al resto de los compañeros para que sepan cual es la nueva situación. No lo demores ni dejes pasar tiempo. Deben saberlo al momento. Eso si, como jefe que eres, no debes contestar a preguntas de nadie. Has tomado tú la decisión y con eso, debe bastar.

Es importante intentar separar lo profesional de lo personal, no mezclarlo para que no haya problemas una vez terminado el contrato laboral.

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