El trabajo en equipo es uno de los pilares fundamentales en cualquier organización, sobre todo su correcto funcionamiento es una tarea que necesita de esfuerzo y entrega por parte de todo los que forman dicha empresa. Los resultados positivos o negativos que se puedan obtener van a estar estrechamente relacionados con el trabajo bien hecho y con el cumplimiento de los objetivos propuestos. Por lo tanto, saber fomentar el trabajo entre todos los miembros, definiendo siempre el rol de cada uno, estableciendo vías de comunicación para resolver todos los posibles problemas y fijando puntos de encuentro donde se realicen reuniones para dejar claro las metas a seguir como equipo, son solo algunos puntos que se deben tener en cuenta para que la empresa tenga un rendimiento adecuado.

¿Qué pautas hay que seguir para fomentar el trabajo en equipo?

  • Todos los miembros han de conocer a la perfección de manera oral y escrita las metas comunes que se deben de cumplir como empresa, y en la que ellos desde su puesto de trabajo deben de colaborar y cumplir, siempre con la mejor disposición y aptitud.
  • Cada miembro del equipo de trabajo debe de tener unos conocimientos y competencias diferentes, de manera que cada uno aporte algo nuevo y todos en conjunto engloben las habilidades que la empresa necesita.
  • En el equipo se tienen que establecer unas normas o reglas recogidas en un convenio, como pueden ser tener una hora fija o variable de entrada y salida, el tiempo de descanso, el área de la empresa en la que deben desarrollar su trabajo, los objetivos comunes que deben cumplir como empresa, normas de seguridad etc.
  • Pueden establecerse ciertas recompensas a los trabajadores como una manera de reconocer sus méritos, siempre y cuando sean capaces de cumplir con los objetivos que entran dentro de sus competencias y que estarán delimitados por volumen o eficacia. Esta es una manera de mantener siempre a cada trabajador motivado en su puesto, pues después de conseguir una meta querrán conseguir otra y así sucesivamente. Es una manera de que vayan al trabajo con ganas de superarse cada día.
  • El encargado de coordinar a todo el conjunto de personas siempre ha de venir con una buena actitud, pues debe ser una referencia en la que todos ellos se van a fijar, para pedir consejos o incluso para saber bien cómo realizar su tarea del día. Es un guía y siempre tiene que dar lo mejor de sí mismo por el bienestar del equipo.
  • Es importante dejar claro que todos los miembros del equipo tienen los mismos derechos y no debe establecer un trato de favor con algunos marginando a otros, no se deben de poner facilidades a una sección, se debe de mantener siempre una objetividad para todo.
  • Se deben de fijar correctamente varias vías mediante las cuales los trabajadores su puedan poder comunicar para hacer preguntas sobre su trabajo o presentar quejas o aportar nuevas ideas, es decir, que haya una comunicación fluida y todo se pueda solucionar de la mejor manera siempre desde el dialogo. Es fundamental que todos se sientan escuchados y bien atendidos porque así se sentirán más a gusto en su puesto.
  • Puede establecerse una rotación semanal o mensual en la que cada trabajador sepa lo que es desarrollar todas las tareas que forman parte equipo y puedan empatizar con sus compañeros y comprobar en primera persona cómo son los diferentes sectores y lo que cuesta llevar a cabo cada uno de ellos, así se podrán valorar más los unos a los otros.
  • Se debe de fomentar el compromiso y la ayuda en conjunto, que unos puedan ayudar a otros y que realmente sean conscientes de que su trabajo es tan importante como el de su compañero, y que si está en su mano echarle una mano lo haga.
  • El ambiente laboral debe ser sano, y debe de contar con dos bases fundamentales como son el respeto y la confianza para poder ser libres a la hora de expresar cada uno sus ideas, siempre con buenas palabras y sintiéndose lo más cómodos posibles con el resto de compañeros con los que trabajan.
  • Los valores que identifiquen a la empresa son muy importantes y se deben de establecer para que esta se diferencie del resto, y se cree así una identidad, convirtiéndose en una especie de sentimiento que cada persona genere hacia la empresa y le haga sentirse orgulloso de pertenecer a ella.
  • Los cambios en las decisiones en cualquier aspecto de la estrategia a seguir se deben de comunicar siempre de forma individual y reunir a todo el miembro en asambleas para dejarles claro, qué deben modificar y que cosas permaneces igual. Siempre es bueno innovar cada cierto tiempo para que no se cree una rutina que cause monotonía y aburrimiento, y desmotive a los trabajadores. Todas las ideas se pueden valorar entre todos y aceptar las mejores y las que más votos reciban.

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