Desde la antigüedad, los seres humanos hemos modificado y mejorado nuestros hábitos y costumbres tradicionales, haciendo uso de nuestra inteligencia, capacidad de raciocinio y fuerza, para desempeñar diversas actividades que satisfagan nuestras necesidades y mejoren nuestra calidad de vida. Así, surgió lo que hoy en día conocemos como «trabajo», el cual es una actividad que se caracteriza por la prestación de un servicio a una determinada persona u organización, y el cual tiene a su vez, una retribución monetaria que utilizamos para suplir las necesidades habituales del ser humano. Este, se origina por el deseo de superación que tienen los individuos y la capacidad para interactuar con otras personas.

En la prehistoria, los humanos obtenían los recursos necesarios para su subsistencia mediante la recolección, específicamente, de alimentos como, frutos, semillas, miel y otros. Al inicio, solo hacían uso de sus manos para ir tomando estos productos de sus alrededores. Luego, a medida que transcurrió el período, utilizaron sus conocimientos para crear palos y piedras para acelerar el proceso de recolección. De allí, surgieron los primeros cuchillos, raspadores, y demás herramientas corto punzante.

Una vez, avanzaban en la creación de utensilios, se implementó la asignación de responsabilidades entre las diferentes civilizaciones. Las mismas, eran divididas de acuerdo al sexo y edad de la tribu, para lograr una mayor eficacia de sus partes, pero, todos trabajaban por lo menos, unas horas al día. Así, se ganaban sus alimentos, y otras asignaciones especiales.

De esta manera, recalcamos que el «trabajo» es una actividad normal y necesaria para el ser humano. Pues, su principal objetivo es mejorar la calidad de vida de quien lo practique, mientras, le aporta nuevos conocimientos para su continuo crecimiento y desarrollo tanto personal como profesional.

Por ende, hoy en día, existen diversos trabajos que se ajustan a cada preparación de las personas. Algunos, exigen una educación profesional, mientras que otros, solo piden capacidad de aprendizaje y responsabilidad. En este sentido, podemos diferenciar los grupos profesionales de los que practican oficios. Para los primeros; se caracterizan por haber estudiado una carrera en específico. Los segundos, solo se instruyeron por un período corto y adquirieron habilidades y destrezas a medida que los practicaban, es decir, no lo estudiaron a nivel profesional.

Uno de los trabajos más destacados a nivel mundial, es el de «bailarín». Este, es la persona que se dedica al arte de bailar y enseñar a otros. Pasó de ser un hobbies en la persona, a convertirse en una carrera profesional, integrada en diferentes universidades alrededor del mundo. Asimismo, para aquellas personas que no pueden ingresar a dichos institutos, también existe los que conocemos como «academias de baile», y que persiguen el mismo objetivo, solo, que en menor tiempo y costo. Para el femenino, se utiliza el término: «bailarina»

Así que, si tú tienes pasión por el baile y quieres trabajarlo profesionalmente, a continuación, te mostramos unos pasos a seguir, que te servirán en el momento que te preguntes: «¿Cómo trabajar como bailarina?»

¿Que necesitas para trabajar como bailarina?

  • Saber bailar

Instrucciones para trabajar como bailarina

Es importante, que esta ocupación la ejerzas porque te gusta y porque así lo quieres, de esta manera, la podrás desempeñar efectivamente y te sentirás a gusto en tu lugar de trabajo. Entonces, a continuación, te indicamos: «¿Cómo trabajar como bailarina?»

  1. Tómalo con seriedad: el trabajo de bailarina es igual de importante que el resto de las ocupaciones. Por ello, es trascendental que esta decisión la tomes con seriedad. Si estás decidida a ser bailarina y a trabajar como ello lo implica, ya subiste el primer escalón y estás más cera de conseguir tu trabajo.
  2. Códigos legales: es importante que antes de buscar trabajo como bailarina, consultes las leyes que te amparan. Debes conocer cuáles son tus deberes y derechos legales, conforme al trabajo o tipo de trabajo (servicio, en este caso) que ocuparás. Así, te será más fácil acoplarte a este compromiso, y podrás defenderte con argumentos, cuando te indiquen algo que no quieres hacer y que por ley, no es obligación.
  3. Prepara tus documentos de presentación: mantén al día los documentos que te acreditan como persona natural o residente legal en el país donde vas a ejercer. Instrúyete sobre la documentación que debes poseer para poder buscar empleo y ser contratada legalmente.
  4. Condición física: la ocupación de bailarina, te exige que desarrolles una excelente condición física, pues, estarás expuesta a ciertos clubes, academias, institutos, que te demandarán este requisito, como imprescindible para poder optar al puesto. Por ende, realízate los exámenes necesarios, y establécete una rutina física acompañada por una alimentación saludable.
  5. Comienza a buscar ofertas: una vez, considerado lo anterior, puedes plantearte el investigar sobre los empleos más cercanos a tu zona. Lee cuidadosamente sus requisitos, y corrobora si cumples con ellos. De ser así, postúlate a los que consideres necesarios y asiste a ellos.
  6. Adecúa tu vestimenta al lugar de trabajo: en tu ocupación de bailarina, puedes optar a diferentes plazas de trabajo. Es decir, institutos, academias, universidades, clubes, entre otros. Por ello, adecúa tu vestimenta de acuerdo a dónde será tu entrevista para causar una buena impresión.
  7. Exprésate adecuadamente: plantea tus ideales para ganar el trabajo, mantén desde siempre, el respeto mutuo. No permitas que te digan comentarios inapropiados ni por alguna vez. Muestra responsabilidad y puntualidad, desde el inicio.
  8. Respeta a tus adeptos: todos, tenemos distintas maneras de ejercer un oficio o profesión. Por ende, es importante que no critiques ni señales el cómo las demás personas realizan tu mismo trabajo. Enfócate en realizar lo tuyo, sin mirar a los demás.
  9. Rechaza las sátiras: el trabajo de bailarina, dependiendo de donde lo ejerzas (clubes nocturno), no siempre será bien visto por diferentes grupos sociales. Por tanto, no prestes atención a los malos comentarios; rechaza todas las sátiras y continúa preparándote para tu trabajo.

Consejos para trabajar como bailarina

Una vez, tomes la decisión de integrarte a la ocupación de bailarina, estás preparada para iniciar la búsqueda de ofertas laborales en tu campo. Sigue los sencillos pasos que te indicamos anteriormente. De igual forma, a continuación, te señalamos unos útiles consejos que deberás tener presente sobre: «¿Cómo trabajar como bailarina?»:

  1. Prepárate constantemente, el ocupar un puesto como bailarina, no te evade de la responsabilidad que tienes contigo misma para seguirte preparando y desarrollando en tu ámbito. Recuerda que, mientras más preparada estés, mayores serán tus posibilidades en un mercado laboral competitivo.
  2. Antes de postularte a ofertas de trabajo, investiga sobre el emisor. Es decir, en los buscadores de internet, recolecta información de la empresa, instituto o club, a los cuales te postularás para prestar tus servicios. Es importante que conozcas previamente el lugar.
  3. No hagas nada de lo cual no estés segura ni te sientas cómoda. Recuerda, nadie puede obligarte, tú conoces cuáles son tus deberes y derechos en el ámbito profesional, basándote en la ley que te ampara.
  4. Comunícale a tus seres más allegados sobre tu trabajo. Es preferible que tú misma se lo comuniques, a que ellos lo averigüen por su cuenta, te vean o alguien más les diga. No tienes que avergonzarte por ser bailarina, ello, no te hace menos ni más valiosa, que nadie. Valora tus conocimientos y respétalos a medida que inspiras respeto ante los demás.
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