La palabra eficiencia proviene del latín «efficientĭa», y se considera como la capacidad de lograr un determinado objetivo con el mínimo de recursos y  en el menor tiempo posible. Asimismo, comprende un sistema de pasos e instrucciones con los cuales se garantiza la calidad de cualquier tarea. Por ende, depende del talento humano que se lleve a cabo el proceso de manera adecuada, utilizando efectivamente los pocos recursos disponibles, con la finalidad de no generar gastos o pérdidas para el trabajo desempeñado.

Esencialmente, el término hace referencia a aquellos recursos con los cuales se cuenta para alcanzar un determinado objetivo establecido con anterioridad. Estos recursos suelen estar clasificados por: humanos, tecnológicos, financieros, físicos, entre otros.  Y el principal propósito, es hacer uso racional de ellos, en el menor tiempo posible. De esta manera, cuanto mejor hayan sido aprovechados, mayor será la eficiencia.

La palabra eficiencia se aplica en diferentes campos profesionales, adaptándose a las diversas actividades económicas que les son propias, pero, no por eso deja de tener el mismo sentido. Por ejemplo, en el rubro de la administración, hace referencia al uso racional de los recursos disponibles que actúan como medio de producción en el proceso de creación o transformación de productos.

Expertos en el área de la administración, como Koontz y Weihrich, indican que la eficiencia reside en el alcance de objetivos y metas que establece una empresa en un determinado período, y que el logro de los mismos, se lleva a cabo en un breve tiempo, utilizando la menor cantidad de recursos, pero obteniendo, igualmente, un beneficioso resultado. De allí, se deduce que la eficiencia se basa en la obtención de grandes resultados mediante una pequeña inversión.

Asimismo, durante el proceso de eficiencia que llevan a cabo las empresas, interviene el personal como recurso humano encargado de desarrollar el proyecto. Por ello, se dice que la eficiencia muestra el lado profesional de las personas, al llevar a cabo las tareas asignadas siguiendo los parámetros indicados que buscan el propósito de que su ciclo productivo sea efectivo a medida que su talento humano es competente y dedicado a su trabajo. Por ello, un trabajador eficiente, genera tranquilidad a cualquier dirigente, al saber que puede contar con él para delegarle funciones relevantes debido a su alto compromiso para con la empresa.  Pues, el objetivo que debe de tener cada trabajador, es proporcionar a su lugar de trabajo sus conocimientos y habilidades a la par que se capacita y desarrolla, tanto personal como profesionalmente; es decir, es un intercambio de aprendizaje.

Actualmente, la globalización ha roto infinidades de barreras que limitaban el comercio de las empresas. Elevando a su paso, la competitividad en todos los aspectos, es decir, en el ámbito empresarial, profesional, y sobre todo, laboral. Por ende, el profesional de hoy en día debe capacitarse continuamente para adquirir mayores conocimientos que lo lleven a destacarse entre los demás, por el hecho de desempeñar de manera idónea sus responsabilidades laborales.

En este sentido, si actualmente te encuentras prestando tus labores a una empresa, y quieres lograr la eficiencia, a continuación, te explicamos: «¿Cómo ser más eficiente en el trabajo?»

¿Que necesitas para ser más eficiente en el trabajo?

  • Trabajo

Instrucciones para ser más eficiente en el trabajo

Para ser verdaderamente eficaz, el trabajador debe tener alto sentido de compromiso y responsabilidad, al realizar todas sus funciones adecuadamente y en los tiempos indicados por sus superiores. De esta manera, se irá desarrollando personal y profesionalmente. En tanto, a continuación, te indicamos a través de una serie de pasos «¡Cómo ser más eficiente en el trabajo!».

  1. Concéntrate: puede que tengas excelentes relaciones laborales con tus compañeros; durante el día, se toman períodos de descanso conforme al código que maneja la empresa; pero concéntrate, el hecho de que tengas buenos lazos de compañerismo no debe desenfocarte de tu propósito principal en tu área de trabajo. Por ello, no te desvíes ni desatiendas tus responsabilidades, por solo estar conversando o ayudando a los demás con sus funciones, cuando tienes tu escrito repleto de pendientes.
  2. Aclara tus dudas: si te han asignado un nuevo proyecto del cual no tienes suficiente información y dominio, pregunta lo necesario. Tu jefe, espera des todo tu esfuerzo y dedicación por sacar adelante el trabajo, si te lo confió a ti es porque te cree capaz y confía en tus habilidades. Sin embargo, plantéale las dudas que surjan.
  3. Proactividad: brinda tus conocimientos, participa en la generación de ideas, presta tu colaboración a los demás, siempre y cuando hayas terminado con tu trabajo. No te quedes descansando por falta de trabajo, busca qué hacer sin inmiscuirte en las funciones de los demás.
  4. Organízate: establece prioridades en tus responsabilidades, ninguna es menos importante que otra, pero, alguna debes entregar primero que cualquier otra. Por ello, toma una agenda personal y clasifícalas de manera de dedicarles tiempo y atención, logrando un trabajo eficaz.
  5. Área de trabajo limpia y ordenada: acostúmbrate a mantener el orden e higiene en tu escritorio, no acumules los documentos. Ordénalos en folios separados e identifícalos, de manera, de ahorrar tiempo al momento de requerirlos y no encontrarlos.
  6. No utilices el móvil personal: no te distraigas utilizando tu móvil cuando tienes suficiente trabajo, a no ser que sea una emergencia. Pero, evita distraerte indagando en tus redes personales o entablando conversaciones virtuales con amigos, o simplemente, en sitios de entretenimiento. Para ello, espera el receso que tienes a la hora de la comida, o cuando a estés en casa descansando.
  7. Deja los problemas personales en casa: al momento que ingreses a tu lugar de trabajo, debes dejar los problemas fuera. Ellos, solo te generan tensión y te restan energía necesaria para desempeñar eficazmente tus labores.
  8. Evita las constantes lamentaciones: es normal que en algún momento te muestres en desacuerdo con algún proceso, tarea, o comentario; pero, no te enfrasque en él. Si ya se habló, pasa la página y deja de quejarte constantemente. Inviertes energía en cosas sin importancia, descuidando tus responsabilidades y generando molestias a tu alrededor. En tanto, plantea soluciones para remediar los conflictos.
  9. Sé comunicativo: notifica tus dudas e inquietudes, no te las guardes. Pregúntale a tu jefe, a tus compañeros, o a cualquier encargado que pueda asesorarte y brindarte la información que necesitas.
  10. Adquiere conocimientos: es importante mantener la retroalimentación laboral. Apórtale tus conocimientos a quien los requiera, y aprende tú también de ellos. No te cierres ante los consejos que puedan brindarte los demás, a veces, es necesario regenerar un procedimiento para sacar el máximo provecho de él. Escucha atentamente.
  11. Trabaja en equipo: una empresa alcanza la eficacia, cuando sus integrantes trabajan de la mano para sacar adelante todas las actividades. No te lleves el crédito completo de tu trabajo cuando participaron otras personas, aprende a reconocer los méritos de los demás.
  12. Sé eficiente no perfecto: la eficacia y el perfeccionismo, suelen confundirse usualmente. No te presiones, cuando consideres que el trabajo está terminado, pide asesoría a tus superiores. No realices cambios por realizarlos, confía en tus conocimientos.

Consejos para ser más eficiente en el trabajo

En muchos lugares de trabajo, suele haber un ambiente laboral tenso, es normal que en algún momento se dé. Pues, la presión y el estrés del tiempo, ligado con las diferentes personalidades del talento humano de la empresa, se fusiona entre sí generando un clima organizacional poco agradable. Ello, le resta eficiencia a todos los procedimientos llevados a cabo por la empresa, desde el más sencillo hasta el más complejo. Así, anteriormente, te mencionamos: «¿Cómo ser más eficiente en el trabajo?». Por ello, a continuación, te presentamos algunos consejos que te serán de gran utilidad.

  1. Descansa adecuadamente, tu cuerpo necesita recuperar y generar energía diariamente para que logres la eficacia en tu trabajo.
  2. Aliméntate saludablemente, tu cuerpo necesita de vitaminas y nutrientes que te permitan rendir más en el trabajo. Por ende, necesitas consumir alimentos ricos en componentes beneficiosos.
  3. Ejercítate, los entrenamientos físicos elevan tu productividad en el trabajo, te sentirás mejor y siempre dispuesto a trabajar. Además, liberas hormonas que te mantienen en un agradable estado de humor.
  4. Motívate para alcanzar tus logros, tú eres tu principal motor para cumplir los proyectos que te asignen. Por ello, mantén una mente positiva a medida que te motivas para desempeñarte mejor en tu área de trabajo.
  5. Aprende a ignorar todos los comentarios que te resten energía y te impiden trabajar adecuadamente. No caigas en provocaciones, recuerda, el mayor castigo es ignorar.
  6. Pregunta cada detalle de los proyectos importantes que debas desarrollar, y organízate para lograr la eficiencia del mismo.
  7. Delega cuantas tareas te permitan, y enfócate en las prioridades. Hay trabajos que requieren de tu mayor atención, apóyate en tus colegas para sacar el trabajo lo más pronto posible y con grandes resultados.
  8. Prémiate cada logro que alcances, así, te motivarás a continuar dando todo de ti, en dedicación y esfuerzo.
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