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En este artículo vamos a hablar de las empresas y más concretamente sobre qué es empresa comercial.

Primeramente, vamos a ver cómo podemos definir el concepto de empresa. Una empresa, según el diccionario de la RAE, es una unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos.

Es decir, para que un grupo de personas que forman una organización adopte la denominación de empresa debe ofrecer unos servicios determinados y obtener unos beneficios como contraprestación.

Las empresas en general se dedican a actividades con fines económicos o comerciales. Estos fines se basan en la necesidad de satisfacer un bien o servicio en el mercado. Hay muchos tipos de empresas y uno de los más conocidos es la empresa comercial.

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Una empresa comercial es, por lo tanto, aquella que se dedica a adquirir una serie de materias primas (que son las que posteriormente serán procesadas y convertidas en bienes) o unos bienes intermedios (que son los que todavía necesitan varios procesos antes de ser adecuados para el consumo) o también bienes terminados (que son esos bienes finales que ya estás listos para su consumo). Por otro lado, también se ocupan de conseguir bienes de capital (que son los bienes que se adquieren para más tarde venderlos a otras empresas o consumidores finales).

Por lo tanto, las características de una empresa comercial se basan en el hecho de dedicarse a una serie de operaciones en las que no existe ningún proceso productivo, ni realiza ninguna transformación sobre esos materiales adquiridos previamente, ni tampoco genera, como consecuencia, los costos que provocaría estos procesos característicos de empresas de manufactura o industriales. Dicho esto, entendemos que una empresa del tipo comercial se encarga de la distribución, el traslado, almacenaje y venta de los productos adquiridos.

También hay que tener en cuenta que este tipo de empresas pueden ser de tipo público, privado o incluso mixtas, que son por ejemplo las empresas que se dedican a la compra y posterior venta, para ofrecer finalmente un servicio de mantenimiento o reparación.

Algunos ejemplos de empresas comerciales son:

  • Un almacén de nuestro barrio.
  • Una tienda de ropa a nivel local.
  • Una librería.

O empresas de mayor envergadura como, por ejemplo:

  • Carrefour
  • Adidas
  • Nike
  • Wal-Mart
  • McDonald
  • QuickSilver…

Instrucciones

Vemos ahora cuáles son los tipos de empresas comerciales:

  1. Mayoristas. Son las empresas comerciales cuyos destinatarios finales son otros comerciantes o empresas (minoristas) y que no son consumidores finales. Podríamos afirmar que casi la totalidad de la mercancía que podemos adquirir en tiendas o supermercados provienen de una empresa comercial de tipo mayorista. Las empresas mayoristas son consideradas, por tanto, como las intermediarias entre el productor y el minorista. De hecho, son las empresas que están en contacto directo con los minoristas que a su vez son los que venden el producto a los consumidores o usuarios finales. Esta posición en la cadena de distribución es la principal diferencia entre empresas del tipo mayorista y las minoristas.
  2. Minoristas. Los comerciantes minoristas suponen el último eslabón de la cadena, es decir, los que están en contacto directo con el consumidor del producto final. Un minorista puede ofrecer servicios, vender productos o la unión de ambos. Todos las tiendas o establecimientos donde compramos son normalmente de tipo minorista.
  3. Comisionistas. Son las empresas que se encargan de vender productos a cambio de una comisión por dicha venta. Esta comisión va a depender de un precio fijado previamente por el proveedor o por el precio fijado por la empresa comisionista. Este tipo de empresas están en contacto directo, por tanto, con los consumidores finales. Además, sus ganancias van a depender de la satisfacción de la compra realizada por el usuario final. Por lo tanto, son empresas que deben sus ganancias no sólo a la comisión establecida a la hora de la venta, sino que también van a tener muy en cuenta que el producto proporcionado sea de total satisfacción del cliente final.

Que Necesitas

Para entender mejor este tipo de empresas y qué es una empresa comercial debemos entender principalmente su función primordial.

  • La función principal de una empresa comercial es la de llevar a cabo una relación de intercambio de productos en el mercado.
  • Su función es la de conectar a la empresa con el mercado a través de diferentes mecanismos.
  • Debe conocer las necesidades que existen en el mercado, ya sea del consumidor final o de otras empresas, basándose en el producto que quiere comercializar.
  • Tiene que desarrollar una verdadera demanda, es decir debe crear una necesidad específica por el producto que pretende distribuir (en este artículo encontrarás información de qué puedo vender para ganar dinero).
  • Una vez que ha creado dicha demanda, debe encargarse de suministrar el producto que se necesita. Por ello, debe tener disponibles dichos productos que el consumidor final va a necesitar.
  • Debe hacer un estudio de la competencia, de la rentabilidad y preocuparse por cumplir unos objetivos de ventas.

Por lo tanto, para desarrollar el proceso necesario a la hora de crear un mercado sostenible debe:

  • Realizar un análisis del sistema comercial que debe incluir un estudio del entorno donde va a realizar la distribución de su producto, de la demanda existente y del mercado con el que se va a encontrar. Un buen método para este estudio suelen ser las encuestas y las estadísticas que ayudan a medir estos condicionantes de mercado.
  • Debe diseñar estrategias que ayuden a conseguir el mayor número de ventas y una elevada rentabilidad, teniendo en cuenta la relación de estos cuatro aspectos: producto, precio, promoción y distribución.
  • Toda actividad comercial debe ser cuidadosamente organizada, dirigida y controlada para que el beneficio final sea el programado y deseado.

Consejos

Todas estas consideraciones y consejos previos deben ser actualizados de manera que no nos quedemos en el pasado a la hora de pensar en nuestra empresa comercial. Es decir, no podemos aplicar los mismos criterios de una tienda de años atrás, a una tienda que está en el presente y que debe mirar hacia el futuro.

Por lo tanto, todas las empresas deben evolucionar y, por ejemplo, deben tener en cuenta que en la actualidad las nuevas tecnologías gobiernan todo nuestro panorama empresarial. Un ejemplo de esta idea es que cada vez son más las empresas minoristas, e incluso mayoristas, que ofrecen sus servicios online. Esta idea no es algo a dejar pasar, sino que debe ser tenida muy en cuenta a la hora de hacer el estudio empresarial correspondiente.

También en el presente hay una clara tendencia a no establecer una diferencia tan acusada entre las empresas comerciales mayoristas y minoristas. Por lo tanto, nos vamos a encontrar empresas que ofrecen ambos servicios, es decir, establecen una serie de características si su cliente final es un minorista y otras si sus productos van a ir dirigidos a usuarios y clientes finales.

Te dejamos unos consejos por si, tras leer este artículo, te has decidido a emprender la creación y formación tu propia empresa comercial (aquí tienes información sobre negocios con éxito)

  • Vivimos en una época en la que la existencia de una gran cantidad de empresas y negocios hace que la competencia sea un factor a tener muy en cuenta, ya que nos va a determinar la evolución de nuestra propia empresa. Por lo tanto, debemos crear y mantener unas relaciones sólidas y duraderas. Es sabido lo complicado que resulta conseguir nuevos clientes y mucho más mantenerlos para siguientes relaciones comerciales. Por lo tanto, conseguir una buena cartera de clientes es básico y necesario. La única forma de conseguir este desafío es crear unos canales de comunicación con nuestro cliente, conocer perfectamente su trayectoria y, sin duda algo esencial, ofrecer un servicio que supere sus expectativas. Algunas empresas optan, tras fidelizar a nuevos clientes, ofrecer servicios de postventa ya sea como instrucciones de mantenimiento y uso, como posibles reparaciones y sustituciones del producto adquirido.
  • Existe una técnica que es necesaria si queremos crear una red de clientes duradera y que nos proporcione una forma de captar a nuevas personas que se conviertan en usuarios de nuestro producto. A esta técnica se le llama networking. Y consiste en construir una red de contactosque te ayuden a generar oportunidades tanto de negocio como laborales. Esta técnica es muy necesaria sobre todo para los nuevos empresarios ya que ayudarán a establecer los primeros contactos con futuros clientes.  Con las nuevas tecnologías, esta técnica no se basa sólo en una forma presencial con nuestros contactos, sino que nos podemos ayudar de las redes sociales, por ejemplo, para extender nuestras redes comerciales.
  • Una habilidad primordial en cualquier persona que quiera dar a conocer su empresa es la de la comunicación. Potenciando y fortaleciendo esta habilidad, haremos llegar la información de nuestro producto de una manera adecuada. Para establecer una buena comunicación debemos estudiar el perfil del comprador, el ambiente en el que vayamos a realizar nuestra presentación o el tiempo del que vamos a disponer. Nuevamente la implementación de las nuevas tecnologías es un aporte muy importante que nos servirá de apoyo y empuje.
  • Hay que cuidar la reputación de nuestra empresa, que vendrá determinada por la satisfacción del cliente tanto del producto como de la imagen de nuestra empresa. Una vez más crear un perfil cuidado de nuestra empresa de manera online, en las redes sociales, será básico para crear una imagen adecuada que atraerá a nuevos clientes.
  • Y, por último, nos referimos a un aspecto que nos está inundando con una gran fuerza en la actualidad. Nos referimos a la inteligencia emocional (en este artículo encontrarás información de cómo aplicar la inteligencia emocional). Ha quedado claro que la confianza de nuestro cliente en nosotros será esencial para un adecuado avance y desarrollo de nuestra empresa. Por lo tanto, debemos conocer a la perfección a nuestros clientes y sobre todo sus necesidades. Por lo tanto, es necesario saber entender las emociones de nuestros clientes. En esto consiste la inteligencia emocional, pero no sólo para conocer a nuestros clientes, sino también para conocernos a nosotros mismos y dominar nuestro autocontrol de las emociones.

Como vemos, y ya para terminar, una empresa comercial se basa en la relación entre vendedor y comprador. Una relación que, a base de constancia, preparación y sobre todo inteligencia, se fortalecerá para conseguir que sea duradera y llegue más allá del momento de la compra de un producto.

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