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Cuando usamos el término empresa nos estamos refiriendo a un grupo de personas que se unen bajo unos objetivos comunes y con la intención de obtener unos beneficios. En este artículo trataremos el tema de qué es empresa pequeña, sus características y los distintos tipos de empresas pequeñas que existen.

Primeramente, sería importante aclarar qué es una empresa, como término general, para después adentrarnos en la pequeña empresa.

Como hemos dicho al principio, una empresa es una entidad en la que intervienen un grupo de personas, unos bienes materiales y un capital que tiene como objetivo producir o prestar algún tipo de servicio que cubra unas necesidades de la sociedad. De esta manera se obtienen unos beneficios.

Por lo tanto, podemos afirmar que en una empresa intervienen el capital y el trabajo como factores imprescindibles de producción de actividades mercantiles o para la prestación de un servicio requerido por el cliente al que va dirigida la actividad.

En definitiva, la mejor definición que podríamos dar es que toda empresa es una unidad productiva y dedicada a desarrollar una actividad económica con ánimo de lucro.

En la actualidad podemos encontrar multitud de empresas relacionadas con todos los aspectos que cubren nuestras necesidades, desde las más básicas a las que se pueden dedicar a satisfacer nuestros caprichos más excéntricos.

Dicho esto, podemos establecer una clasificación de las empresas basándonos en el tipo de actividad a la que se dedica. Por ejemplo, según su actividad económica podemos encontrarnos con empresas del sector primario (como la agricultura), empresas del sector secundario (como las industrias en general) o empresas del sector terciario (entre las cuales nos encontramos con las de servicios).

Otra clasificación se puede basar en el tipo de creación que ha seguido. En este caso nos encontramos con empresas individuales, sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada o empresas cooperativas.

Hagamos una última división de las distintas empresas que nos podemos encontrar. En esta ocasión la haríamos dependiendo del tamaño. Podemos hablar de grandes empresas y de las denominadas PYMES (pequeñas y medianas empresas).

Instrucciones

Pasemos a ver una serie de características de las empresas pequeñas.

  1. Estas organizaciones privadas se llaman empresas pequeñas porque el activo anual que obtienen no supera los 2 millones.
  2. Además, el número de empleados que tienen en nómina no supera el número de 50.
  3. Tiene una mayor división del trabajo, en comparación con la micro empresa. Por lo tanto, tiene una mayor complejidad de las funciones. Esto hace que exista un mayor grado en la división de las funciones y al delegar las características de la autoridad.
  4. Existe un mayor grado de organización, también comparado con las micro empresas, en lo que se relaciona con la coordinación del personal y de los recursos materiales, técnicos y financieros.
  5. Tiene una gran capacidad para abarcar distintos tipos de mercados, ya sean locales, regionales o nacionales.
  6. Estas empresas pequeñas están siempre sometidas a una competencia activa con otras empresas pequeñas que pueden ofrecer los mismos productos y servicios.
  7. Suelen hacer un uso activo de la mano de obra, ya que, comparadas con las grandes empresas, presentan un menor grado de mecanización y tecnificación.
  8. La mayoría de las veces son empresas familiares y son, los propios miembros de la familia, los que componen el soporte laboral de las mismas.
  9. En la mayoría de las ocasiones, la financiación de las empresas pequeñas proviene de fuentes propias, como los ahorros personales, y en otras ocasiones dependen de préstamos bancarios o de terceros.
  10. Al tener un producto muy concreto, el propietario de las empresas pequeñas suele tener un gran conocimiento del mercado al que va a ir dirigido su producto.
  11. Uno de los principales problemas a los que se puede presentar una empresa pequeña se basa en los problemas de efectivo a los que pueden enfrentarse, sobre todo al inicio de su creación.
  12. Estas empresas pequeñas ayudan al crecimiento económico, ya que para su funcionamiento hacen uso de servicios prestados por otras empresas.
  13. Muchas de las empresas pequeñas tienen su sede en los propios domicilios de sus creadores, como, por ejemplo, una peluquería o una oficina de consultoría.
  14. Las empresas pequeñas son, en muchas ocasiones, los proveedores de medianas y grandes empresas.

Que Necesitas

Si después de estas características de las empresas pequeñas, te animas a montar una, necesitas primero conocer las ventajas y desventajas de las mismas.

Ventajas:

  • Las pequeñas empresas son un aliciente para empleados de otras empresas mayores a poder independizarse y mejorar su situación laboral.
  • Según estudios, las empresas pequeñas presentan un gran porcentaje de generación de empleos.
  • Fomenta la innovación.
  • Estas empresas pequeñas, como ya hemos visto, se presentan como distribuidoras de empresas mayores al satisfacer las necesidades de estas grandes empresas.
  • Proporcionan unos servicios muy especializados, dirigiéndose de este modo, a las necesidades variadas de los propios consumidores.
  • Constituyen una importante herramienta de la economía de servicios.
  • Son empresas muy eficientes a la hora de la producción de sus productos, ya que utilizan una técnica de manufactura que, en la mayoría de los casos, se presenta asistida por ordenadores.
  • Su organización y estructura son simples, lo cual facilita que los productos puedan ser distribuidos rápidamente y que el servicio al cliente sea muy rápido y cercano.

Desventajas:

  • Las prestaciones laborales que ofrecen suelen ser muy bajas.
  • Podemos encontrar que los trabajadores suelen ser contratados a tiempo parcial y no a jornada completa.
  • A la hora de la financiación, pueden encontrar mayores problemas que las empresas grandes. Sobre todo, cuando dependen para su financiación de préstamos bancarios.
  • La especialización de los trabajadores y su nivel de cualificación suelen ser menores que en las grandes empresas.

Consejos

Para finalizar, te aportamos varios consejos para poder ayudarte a fundar tu propia pequeña empresa.

  • Cualquier persona con una idea atractiva y la ayuda y empuje suficientes puede convertirse en emprendedor. No es un camino fácil, pero podemos encontrar diferentes entidades y asociaciones que nos pueden ayudar a realizar nuestro proyecto.
  • Pero para que nuestra idea funcione, debemos plantearnos la idea de dirigirnos a un mercado diferente, es decir, debemos pensar en cubrir las necesidades de un sector concreto y de esta manera, aportar un valor extra que nos diferencie de la competencia.
  • Nuestra idea debe tener los pies en la tierra, es decir, debemos pensar en un proyecto que técnicamente sea realizable. Por lo tanto, nuestra idea tiene que ser viable económicamente, de manera que la inversión inicial que hay que desembolsar nos proporcione una recuperación a medio plazo y con ello, poder general ingresos suficientes que nos ayuden a seguir financiando nuestro proyecto, de manera autónoma, en el futuro.
  • Nuestro proyecto tiene que seguir una planificación muy detallada. Debe incluir una buena estrategia de marketing y, por si fuera necesario, tener claro los pasos que debemos seguir si se presentan diferentes contingencias.
  • La mejor forma de poner en marcha de manera correcta nuestro negocio se basa en tener un equipo especializado en el mercado al que queremos llegar. Una buena cualificación de nuestro equipo humano es esencial para poder hacer crecer la empresa.
  • Algo primordial será buscar el correcto apoyo y acompañamiento al inicio de la creación de nuestra empresa. Son numerosos los ayuntamientos, consejerías de empleo y asociaciones de empresarios que nos ofrecerán un asesoramiento adecuado y en muchas ocasiones gratuito para la creación de empresas. Estas agrupaciones tienen una forma de contacto que puede ir desde la llamada telefónica, al asesoramiento online como a la entrevista en persona. Este apoyo puede ser crucial a la hora de comenzar nuestro proyecto o de buscar una financiación adecuada y hacer que nuestros costes sean los justos y necesarios.
  • Existen asociaciones que ofrecen e imparten diferentes cursos que nos harán convertirnos en expertos en el sector al que queremos dirigirnos. Dominar las técnicas de gestión empresarial, nos diferenciará del resto a la hora de una correcta creación de nuestra empresa.
  • Una vez llegado a este punto, si ya tenemos claro que nuestra idea es válida y tenemos el asesoramiento adecuado, debemos comenzar con la planificación de nuestra empresa. Hay que tener muy claro la idea general que queremos llevar a cabo. Un esquema de todo lo que conllevará su creación, nos ayudará a aclarar nuestra mente y no dejar nada en manos del azar.
  • Por ello, lo primero es trazar las líneas que comprenderán la naturaleza de nuestro proyecto. Dejar claro para qué sirve el producto o servicio que vamos a ofrecer y qué necesidad vamos a cubrir.
  • Otro aspecto esencial es delimitar de una manera muy detallada el equipo humano con el que vamos a contar: su formación, experiencia y las funciones que van a desempeñar (este artículo sobre cómo ser un buen jefe, te puede servir de ayuda).
  • Aunque ya lo hemos dejado claro con anterioridad, saber todas las características del producto que vamos a comercializar es básico para montar nuestra empresa. Debemos detallar las características técnicas y sobre todo el proceso que nos llevará a fabricarlo u ofrecerlo.
  • Si ya tenemos claro todo lo referente al producto estrella de nuestra empresa, vamos a hacer un estudio del mercado (este artículos sobre qué podemos vender para ganar dinero, te puede ayudar) al que irá dirigido: el perfil del cliente y el sector potencial al que irá dirigido.
  • Es muy recomendable hacer un análisis de la competencia y del método a seguir para diferenciarnos de la misma.
  • Tener clara la estrategia completa de nuestro desarrollo es esencial: hacer un estudio del producto o servicio que vamos a ofrecer, su precio, estrategias de marketing y distribución y establecer, aunque sea de manera orientativa, unas previsiones de venta.
  • Otro estudio básico antes de embarcarnos en el proyecto es el que se dirige al estudio de los aspectos económicos. Debemos concretar la financiación del proyecto que irá desde la inversión inicial y fuentes de financiación disponibles hasta una previsión aproximada de los resultados a un tiempo determinado de futuro.

Y, por último, aunque no por ello menos importante, veamos qué trámites administrativos  (aquí te dejamos un artículo sobre cómo poner un negocio) necesitamos para llevar a buen puerto la creación de nuestra pequeña empresa.

  • Muchos de estos pasos se pueden hacer de manera online, lo que nos ahorrará mucho tiempo y dificultad.
  • Redacción y creación de la escritura de constitución de nuestra empresa.
  • Certificación y registro del nombre de la empresa.
  • Presentación de la declaración censal.
  • Obtener nuestro código de identificación fiscal.
  • Obtener la escritura pública de nuestro negocio.
  • Liquidación del impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos.
  • Inscripción en el registro mercantil.
  • Alta en el impuesto de Actividades Económicas.
  • Inscripción de la empresa en la Seguridad Social.
  • Legalización de los libros oficiales y comunicar la apertura de nuestra empresa.
  • Obtención de la licencia municipal de actividades e instalaciones.
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