La tasa de desempleo es un medidor económico que está en boca de todos hoy en día, especialmente desde que apareció la crisis económica en 2008, una de las mayores en un sistema capitalista. Las promesas políticas en cada una de las campañas electorales siempre tienen un predominio realmente abismal en cuanto hablamos de estrategias para potenciar el empleo y el gasto público. Sin embargo, la ciudadanía siempre se muestra realmente reacia a creer a los dirigentes políticos en estos aspectos.

El motivo principal es que este tipo de datos son fácilmente manipulables. Además, de conocer en que consiste el tanto por ciento que establece la tasa de desempleo también es necesario cruzarlo con otro tipo de métricas para obtener datos reales y fácilmente extrapolables. Sin embargo, en líneas generales, la realidad es que España se mantiene con una de las tasas de desempleo juvenil más altas de Europa.

¿Qué es la tasa de desempleo?

La tasa de desempleo estructural se define como la cantidad de población activa que está desempleada. En este sentido, en primer caso, antes de entender la tasa de desempleo también es importante comprender la diferencia entre población activa y población no activa. La primera es aquella que tiene capacidad de trabajar, es decir, cumple la edad mínima y no se encuentra realizando otras ocupaciones como estudiando. Por su parte, la población no activa es aquella que comprende a los estudiantes, los niños, los inválidos permanentes o los jubilados, es decir todas aquellas personas que no tienen capacidad para trabajar. Todos estos datos son recogidos por el Instituto Nacional de Estadística.

Una vez entendidos estos dos conceptos, todas aquellas personas que sean población activa pero no se encuentren ocupadas es lo que comprende la tasa de desempleo. Por esta razón, es importante expresar este dato en tantos por cientos porque permite realizar comparaciones en diferentes esferas como a nivel provincial, comunitario, nacional o internacional. Además, todos los empleados deben de estar dados de alta en el sistema de la Seguridad Social.

Por esta razón, en numerosas ocasiones, las cifras que prevé el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Empleo son contradictorias. Por un lado, deben tomarse en cuentas factores como la economía sumergida. Actualmente, muchas personas trabajan al margen de la ley especialmente en el servicio de hogar. Todas estas personas pueden encontrarse empledas pero al no tenerse datos legales sobre ellos son consideradas personas desempleadas pese a estar cobrando y trabajando. Además, muchos otros colectivos tampoco se inscriben en la Oficina del Paro porque no lo consideran como una opción viable para volver a encontrar trabajo.

Los engañosos datos de paro

En este sentido, las opciones de encontrar empleo en España son ahora mismo muy reducidas. Por esta simple razón, muchas personas deciden emigrar en busca de mejores oportunidades en el extranjero. Al irse población activa, automáticamente la tasa de desempleo se reduce porque ese tanto por ciento de población activa sin trabajo baja. Sin embargo, esto no significa que se esté generando empleo sino que posibles trabajadores se están marchando.

Pese a todo, muchos partidos políticos deciden utilizarlo a su favor como un éxito a la hora de crear empleo, cuando es todo lo contrario. Muchas de estas personas que deciden marcharse al extranjero en busca de mejores oportunidades acaban siendo personal cualificado. ¿Qué significa esto? Que el Estado ha gastado dinero público en su formación y ha invertido en su futuro sin obtener un retorno. Esas personas trabajando en España hubieran devuelto a través de los impuestos, el dinero invertido anteriormente.

Por esta simple razón, es muy importante cruzar datos antes de llevar a cabo juicios precipitados sobre la realidad de nuestro país y de cualquier Estado a nivel mundial.

Beneficios de conocer la tasa de desempleo

Con todo, existen numerosos beneficios de conocer la tasa de desempleo que se pueden aprovechar para mejorar la situación económica de cualquier país. Los más destacados son los siguientes:

  • Radiografía de un país. El número de desempleados desde un punto de vista porcentual sirve para ilustrar la situación a nivel laboral que existe en cualquier país del mundo. Por ello, expresar los datos correctamente va a permitir realizar ese primer diagnóstico correctamente, pudiéndose cruzar con otras variables como el sueldo neto.
  • Relación entre población activa y desempleo. Si lo expresamos a nivel nominal no nos va a permitir establecer ningún tipo de conclusión ya que no podremos relacionarlo con la cantidad de personas
  • Un indicador macroeconómico. A la hora de realizar un balance macroeconómico sobre la situación de un Estado es necesario utilizar todos los indicadores que tenemos a nuestra disposición, entre los que se incluye la tasa de desempleo.
  • Valorar la inversión económica. Las políticas públicas también merecen ser analizadas y, por tanto, calcular correctamente la tasa de desempleo debe ser una de las prioridades de cualquier Ministerio de Economía que esté en cualquier gobierno.

Cómo calcular la tasa de desempleo

Una vez conocida la importancia con la que cuenta este indicador, también es importante saber cómo sacarle provecho y especialmente como llevar a cabo todos los cálculos pertinentes. La fórmula para conocer la tasa de desempleo es realmente simple y, además, tampoco requiere demasiados datos. Para ello, solo es necesario el número de personas que no tienen empleo y el total de población activa. Recuerda que está compuesta por todas aquellas personas que son mayores de 16 años, y que además están con capacidad y en búsqueda de trabajo y no se encuentran trabajando actualmente.

A nivel matemático, todos estos datos se obtienen a partir de una sencilla operación. Consiste en la división entre la población desempleada respecto al total de población activa. De esta manera, obtenemos la relación entre estas dos variables. Como por regla general, los números son más fáciles para realizar interpretaciones en tantos por ciento y no en nombres enteros, el resultado de la división lo multiplicaremos por 100. De esta manera, tendremos el tanto por ciento de la tasa de desempleo. Obviamente, si realizamos comparaciones, cualquiera de los resultados debe aplicarse con los mismos porcentajes. En caso contrario, estaríamos comparando datos erróneos y sería similar a comparar manzanas con peras.

A la hora de obtener conclusiones de todos los datos es recomendable segmentar los diferentes grupos de edad de forma armónica. No hay que olvidar, por ejemplo, que el paro juvenil tiene una solución muy diferente al de los mayores de 45 años. Por esta razón, si conseguimos situar los datos por los diferentes grupos de edad podremos analizar el problema estructural del paro desde diferentes enfoques. A la hora de buscar soluciones, también tendremos muchas más opciones. Mientras a los jóvenes se les suelen abrir puertas por su corta edad, a los mayores les suele costar mucho más entrar de nuevo en el mercado laboral.

Con todo, la tasa de desempleo es un indicador realmente recomendable a tener en cuenta para la economía de cualquier país. Tener un bajo nivel de desempleados afecta a muchos otros indicadores económicos como las políticas sociales o las pensiones y, por esta razón, es necesario tenerlo regulado en todo momento. Además, también la natalidad, la felicidad de las personas y los niveles de suicido pueden estar directamente relacionados con el hecho de no tener un trabajo y poder ofrecer una estabilidad relativa a la vida de cada uno en cualquier momento en el día a día.

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