La globalización y las nuevas tecnologías han permitido la aparición de nuevos modelos de negocio, diferentes a los tradicionales que ya conocemos desde hace años. Cuando hablamos de empresas nos viene a la cabeza las enormes multinacionales con miles de trabajadores alrededor del mundo. Sin embargo, la digitalización ha permitido el surgimiento de nuevos modelos de negocio, algunos incluso más rentables que los tradicionales. En esta tesitura aparecen las denominadas microempresas, que como su nombre indica, son un de un tamaño realmente reducido.

¿Qué es una microempresa?

El principal rasgo característico de una microempresa es su tamaño. En función del país, el número de trabajadores puede ir variando pero en general, y ocurre en España, nunca supera los diez trabajadores. La capacidad de producción de este tipo de compañías, a no ser que cuente con algún tipo de alianza con otras empresas, es mucho más limitada y, por tanto, su facturación será realmente mucho menor aunque de acuerdo a los trabajadores que tiene puede acabar siendo un modelo mucho más rentable. Las multinacionales están obligados a facturar millones ya que deben pagar una enorme cantidad de dinero en capital humano. En cambio, las microempresas tienen unos costes fijo mucho menores y, si son capaces de dar con un modelo de negocio que tenga mucha atracción pueden acabar sacando un enorme beneficio. Sin ir más lejos, el negocio de las apps corresponde en algunos casos al de las microempresas y facturan mucho dinero contando con un beneficio realmente alto para todas las personas que trabajan en ellas. En este tipo de empresas, el director o CEO de la compañía está mucho más integrado en el día a día de la misma. Al ser más pequeña, en algunos casos, no deja de ser un trabajador más. No olvidemos que en las grandes corporaciones, el departamento directivo tiene una función exclusivamente direccional.

El proceso de creación de una microempresa está relacionado con el emprendimiento. Cualquier persona que decida emprender un negocio siempre tiene su cuota de riesgo, aunque en el caso de las microempresas, los poderes públicos en España destinan parte de sus ayudas para animar a las personas a fundar compañías que incentiven la posibilidad de empleo y, por tanto, de reducir el alto paro que vive nuestro país desde la llegada de la crisis económica. De hecho, la propia crisis es otro de los grandes motivos que ha permitido a muchas personas optar por este tipo de decisión. No encuentran un empleo tradicional, son personas jóvenes con ganas de emprender un negocio y, por tanto, acaban optando por fundar su propia empresa para encontrar una salida laboral que les acabe satisfaciendo. Obviamente, muchos no cuentan con el capital necesario parar llevar a cabo dicha inversión. En este sentido, el crédito suele ser la solución que les lleve a encontrar el dinero que necesitan, conscientes que han de devolver el préstamo que le han concedido y, por tanto, están obligados a sacar un rendimiento a dicho negocio.

Si ahondamos más allá, también encontramos el concepto de microemprendimiento, en el que una misma persona es el administrador único de la compañía y, a su vez, su único trabajador. Vendría a ser un autónomo, es decir, un trabajador que trabajo por su propia cuenta y que tiene una cuota de impuesto diferente a la del resto de trabajadores. En este sentido, es la misma persona la que levanta el negocio y se esfuerza por tirarlo adelante. Sin embargo, en numerosas ocasiones, los familiares son los que le echan una mano para conseguir los objetivos. Dentro del microemprendimiento, encontramos tres tipos diferentes que veremos a continuación. Algunos ejemplos de microempresa son las empresas de producción, que también pueden ser de tipo industrial, y que se encargan de transformar una materia prima en un bien final. Por otro lado, también encontramos empresas que dan un servicio como por ejemplo un buffet de abogados o una peluquería y aquellas empresas comerciales que venden los productos finales que han podido desarrollar las microempresas productivas como un supermercado. De hecho, los inmigrantes de Pakistán han levantado un red de comercios que están abiertos en muchos casos las 24 horas y que han conseguido plantar cara a la pequeña y mediana empresa comercial autóctona.

Ventajas de las microempresas

Con todo, las microempresas cuentan con enormes ventajas para todos aquellos que deciden crear la suya propia. Las más destacadas son las siguientes:

  • Libertad total para llevar tu negocio. Las microempresas tienen la particularidad que al contar con un menor número de trabajadores respecto a las grandes corporaciones, el margen de decisión es mucho mayor contando con la posibilidad de llevar tu negocio como quieras.
  • Un ambiente mucho más cálido. Son mucho menos trabajadores y, por tanto, tienes un trato mucho más cercano con tus compañeros que en una multinacional donde trabajan un enorme número de personas y que con suerte conocerás a un 5% de todos ellos.
  • Beneficios fiscales. Los poderes públicos dan beneficios sociales a todas aquellas personas que contribuyan creando su microempresas mientras que los bancos también cuentan con planes de crédito específicos para todos aquellos que quieran emprender su propio negocio. Obviamente, también es necesario contar con un ával con el que cubrir si no se puede devolver el dinero.
  • Ser tu propio jefe. Ese es el deseo de muchos. No contar con una persona que te diga lo que tengas que hacer ni cuando trabajar. El microemprendimiento cuenta con muchas ventajas relacionadas a la libertad de horario para llevar a cabo tu empleo.

Las presiones en las grandes corporaciones no están presentes en las microempresas donde, como hemos dicho, existe un mayor grado de libertad. En una multinacional existe un gran número de stakeholders a los que hay que contentar. En este sentido, los accionistas invierten dinero en una empresa y en los comités de dirección exigirán un retorno por las acciones que están pagando. Nos podemos encontrar con situaciones donde debemos realizar acciones que en condiciones normales nunca llevaríamos a cabo solo para mantenerlos en el accionariado.

Tipos de microempresas

Así, dentro del microemprendimiento encontraremos tres tipos de empresas que podemos utilizar para llevar a cabo un negocio que solo nos afecte a nosotros, y dentro del cual no tengamos que rendir cuentas a nadie. Estos son los de expansión, cuando nuestro objetivo es llegar a nuevas cuotas de mercado, transformación, cuando queremos cambiar un tipo de empresa, o supervivencia cuando no queremos alcanzar nuevos mercados sino queremos mantener lo que tenemos y ganar dinero sin tocar nada. Las microempresas se encuadrarán dentro del mercado del pequeño y la mediana empresa, ya que no tienen una enorme incidencia en el mercado a nivel macroeconómico ni tampoco, como hemos dicho, requieren enormes inversiones de capital.

Las subvenciones que da el Gobierno, especialmente si el emprendedor que lleva a cabo la creación de la microempresa es menor de 35 años, la flexibilidad a la hora de crear este tipo de negocios y los planes de crédito que aportan los bancos son la principal radiografía que se puede hacer a nivel financiero de este tipo de negocios para todos aquellos que desean lanzarse a crear alguno de ellos. Algunos inversores utilizan lo que se conoce como capital riesgo, y que puede servir para dar el impulso definitivo a este tipo de compañías. Son ojeadores que buscan empresas que empiezan a dar destellos que van a funcionar, y donde invertirán su capital para buscar un crecimiento que les reporte un beneficio a medio plazo. El administrador tendrá la obligación de ceder un número elevado de acciones de la compañía, pero obviamente, sin ceder el control de la misma ya que entonces correría el riesgo de quedarse completamente fuera de juego. Las opciones y la flexibilidad que dan este tipo de compañías es realmente elevado y, por tanto, no existe un único camino para alcanzar el éxito en las microempresas.

Perder el control de la misma es lo peor que le puede pasar a una empresa. Los medios de comunicación son la gran prueba de ello. Han tenido que endeudarse, en este contexto de crisis económica que vive nuestro país, y por tanto, las grandes corporaciones han financiado sus deudas a cambio de conseguir su silencio en circunstancias donde les sea beneficioso. Por ello, la libertad de prensa ha quedado suprimida para estos medios de comunicación ya que han perdido su independencia respecto a estas empresas que han visto reforzada su posición de poder ante la sociedad, controlando lo que se conoce como el cuarto poder que tiene un Estado en cualquier país. Las ansias de poder y de expansión pueden acabar convirtiéndose en nuestro peor enemigo. El crecimiento de este tipo de compañías también ha traído en España la creación de la Asociación Española Multisectorial de Microempresas (AEMME) que regula la correcta actuación de las pequeñas empresas. Con todo, las microempresas pueden ser la opción adecuada para todos aquellos que desean emprender un negocio pero no quieren invertir una gran cantidad de capital, pudiéndolo hacer también a nivel online. En definitiva, tendrán siempre el control y la libertad de actuación.

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