Los eventos y actos sociales son algo común de la sociedad en la que vivimos. Tendemos a socializarnos y, por tanto, organizamos encuentros tanto a nivel profesional como personal. En este sentido, esta tendencia ha llegado hasta el punto que una persona puede dedicarse exclusivamente tanto al protocolo como a la organización de eventos, y esto puede acabar siendo una forma de ganar dinero.

Por un lado, está el enorme trabajo que supone organizar cualquier tipo de acto tanto a nivel personal, como podría ser una fiesta, como profesional, englobando tanto cualquier tipo de comida, cena, presentación de producto o incluso una propia reunión rutinaria puede requerir una enorme organización. Además, de este factor tampoco se debe pasar por alto que cuando se trata de personas importantes se llevan a cabo unas costumbres de protocolo que tampoco podemos olvidar.

¿Qué es una anfitriona?

¿Te has visto en la tesitura de organizar una fiesta en tu casa o, incluso, una simple comida o cena de celebración? Pues, eso es, básicamente, ser una anfitrión o anfitriona. Es la figura que generalmente se encarga de poner el espacio para llevar a cabo la celebración, y que además, también se encarga de todas las tareas de planificación, organización y ejecución del propio evento. En otros casos, sin embargo, puede ser mucho más ligero. La figura de anfitrión o anfitriona también puede ser interpretado desde el punto de vista como esa figura central de una celebración pero como algo simbólico.

En ese sentido, cuando alguien celebra su cumpleaños o se casa, pero todo el trabajo de organización lo ha llevado una persona externa como un familiar o un amigo. En muchas ocasiones, cuando hay un cumpleaños importante como la mayoría de edad, el cuarto de siglo o años de este tipo se llevan a cabo fiestas sorpresas. En estas fiestas, el anfitrión es el cumpleañero pero al final él no sabe nada de la fiesta que se le está organizando. La figura del anfitrión tiene sus pros y sus contras, como veremos a continuación. Por un lado, puede llegar a ser realmente estresante. Cualquier tipo de problema o error durante la ejecución de todo lo planificado anteriormente puede desembocar en nerviosismo.

Pongamos por ejemplo que no hay hielo para servir las bebidas, o que las existencias se han acabado. ¿A quién va a pedir que busque una solución? Efectivamente, al anfitrión o anfitriona. Si la fiesta no sale como es debido, esta figura puede llegar a ser realmente incómoda ya que se convierte en aquel que debe apagar todos los incendios. Previamente, organizar un evento también es algo realmente complicado ya que hay muchos detalles que se deben pulir. Por esta razón, pese a la capacidad de decisión o elección que puede tener un anfitrión, debe ocuparse de múltiples tareas y si no hay un equipo detrás en el que apoyarse puede llegar a ser muy complicado.

Qué se servirá de comer si hay cena, las bebidas, el equipo de música si es necesario, la lista de invitados, habrá equipo de camareros o no. Todo depende del presupuesto del que dispongas y, obviamente, de la cantidad de invitados que vayas a realizar. El lugar también es fundamental ya que puedes llevarla a cabo en una casa propia, o buscar un espacio exterior como un local o un restaurante, entre otras opciones. Sin duda, ser anfitrión no es tarea fácil y, por esta razón, existen estudios especializados en la organización de eventos y en protocolo. Poner los cubiertos de una manera puede acabar convirtiéndose en un terrible error que arruine la velada. A veces, hay que hilar muy fino con cada uno de los detalles.

Beneficios de ser anfitriona

Con todo, pese a que existen contras de ser anfitrión o anfitriona, vamos a intentar centrarnos en todos los aspectos positivos que engloba este rol. Los más destacados son:

  • Decidir a tu gusto. Es la principal ventaja de tener este papel. El evento o la fiesta se hará como tú quieras, pudiendo ser este positivo ya que te sentirás totalmente en tu salsa, aunque también quizás a tus invitados no les acabe gustando.
  • Llegar a ganar dinero por ello. Se puede desarrollar una carrera profesional organizando fiestas y eventos. Por esta razón, si te gusta sentirte anfitrión o anfitriona prepárate para ganar dinero por organizar actos en tu propia casa.
  • Conocer gente importante. Si te gusta sentirte con un status social alto, no hay nada mejor que organizar los mejores eventos a los que acudan un gran número de celebridades. Si eres bueno en esto, puedes acabar teniendo incluso a cantantes, deportistas y estrellas de Hollywood en tu propio hogar.
  • Acabar divirtiéndote. Al final, estás constantemente en fiestas y eventos y esto si sale bien puede acabar siendo muy divertido. Diversión por partida doble. Por un lado, porque puedes ganar dinero y, por otro, porque vas de fiesta en fiesta.

Cómo ser anfitriona

Existen muchas maneras de acabar siendo anfitriona, aunque también depende del nivel al que queramos acabar llegando. Simplemente, puedes ser anfitriona de una fiesta o celebración con tus propios amigos. Es tu cumpleaños, acabas la carrera universitaria y te apetece dar una fiesta. Coincide que tus padres se han ido de viaje, tienes la casa libre pues la llevas a cabo sin ningún tipo de compromiso. Un evento social en el que pasarlo bien en compañía de los tuyos. Obviamente, habrá música y bebida, además de posiblemente comida. También hay aspectos legales como el permiso municipal para realizar la fiesta que debes tener en cuenta. Si se va a hacer ruido, y hay vecinos de por medio, se debe avisar a todo el mundo que pueda estar alrededor. Finalmente, el propio Ayuntamiento puede darte el permiso o denegartélo si considera que no es adecuado su celebración.

Es uno de los riesgos de realizar fiestas en casas. Es cierto que es una buena forma de ahorrar, ya que si se quiere llevar a cabo una fiesta privada en un local el coste puede acabar siendo realmente alto. Tampoco olvides que numerosas discotecas ponen a disposición de sus clientes un reservado en el que se ofrece por un precio competitivo si se es un buen número de personas, sillones con una botella a gusto del cliente. Por otro lado, también puedes llevar lo de ser anfitrión o anfitriona al terreno más profesional. Se suele trabajar de forma autónoma. Una compañía puede llamarte porque quiere organizar una fiesta y puede necesitar de tus servicios en cuanto a la organización. No es algo sencillo, pero para curarse en salud, muchas empresas prefieren optar por un personal mucho más cualificado.

El camino para llegar a este punto no es nada sencillo. Debes haber demostrado algún tipo de experiencia como anfitrión de eventos, y tener nociones de protocolo. Por tanto, sin haber cursado una formación específica en este tipo de ámbitos suele ser complicado acabar siendo el elegido para un puesto de este tipo. Una de las grandes claves es que te guste el papel. Por ello, lo normal es que durante tu etapa adolescente organices fiestas y juegues este rol de una forma totalmente efectiva. Mostrando tus dotes como anfitrión, puedes acabar trabajando de ello a lo largo de tu vida.

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