¿No te sientes realizado con tu trabajo? ¿Piensas que mereces unas mejores condiciones acompañadas de un mejor sueldo? Seguro que últimamente has pensado en un cambio de trabajo o te has plantado a observar el panorama laboral. Puede que hayas caído en la cuenta de que las condiciones han empeorado de una manera considerable y no hay tantas opciones como quisieras. Es cierto que el consumo de los habitantes del país ha aumentado, pero no así los sueldos ni las condiciones ofrecidas por las empresas. En consecuencia, mucha gente está optando por ser su propio jefe. Por eso, en este artículo hablaremos de cómo trabajar de independiente y todo lo que necesitas saber. Es un paso muy importante y una decisión que merece ser meditada. Este camino no es mejor ni peor que otro y no a todas las personas les encaja este modo de vida. Es una decisión personal.

ser independiente

Trabajar de independiente

Ser tu propio jefe tiene muchas ventajas, pero también muchos inconvenientes. Puede que al principio parezca todo muy bonito y fácil. Es en la práctica cuando nos damos cuenta de verdad cómo es trabajar de independiente. A lo largo del texto hablaremos de los pros y contras, así como de información para dar el paso. Se puede trabajar como independiente de varias formas y todo dependerá de nuestros objetivos y circunstancias. Es aconsejable tomarse un tiempo y no tomar ninguna decisión en caliente, ya que en ese estado nuestra capacidad analítica no es la adecuada. También hemos de tener en cuenta el sector en el que queremos trabajar, estudiarlo y mirar las tendencias. De esta forma sabremos si tenemos futuro, podremos hacer nuestros cálculos más exactos y tomar decisiones en base a ello. Otro asunto a deliberar es si, a parte de trabajar como independiente, precisaremos de empleados o no.

Instrucciones

Tal y como hemos señalado anteriormente, antes de empezar a trabajar con independiente hemos de valorar ciertos aspectos para decidirnos. A lo largo de este texto encontrarás varios puntos que te ayudarán en esta tarea y te aportarán cierta claridad. Para trabajar como independiente es conveniente:

  1. Valorar el riesgo. Hoy en día, un trabajo seguro es prácticamente inviable. Si tienes miedo de dejar tu trabajo, puedes pensar cuán seguro es y si tienes un sueldo garantizado por muchos años. Mucha gente piensa que trabajar de independiente tiene como desventaja que dependes de ti mismo y no tienes asegurado nada. Como empleado tampoco tienes esa garantía y, además, tendrás un jefe que puede que no se preocupe por ti. Quien te va a cuidar mejor siempre eres tú, por lo que si tienes capacidades y posibilidades, trabajar como independiente es una decisión acertada. La clave es la confianza en uno mismo.
  2. Momento para empezar. Puede que los inicios sean un poco más duros, como es lo normal al iniciar una actividad. Si tienes la oportunidad, puedes compaginarlo con un empleo. De esta forma te aseguras un sueldo, hasta que tu camino como independiente esté allanado. Lo que comúnmente se llama “ir de rama en rama” es una opción segura, en el que no pones en riesgo nada, si sientes un poco de miedo por dar el paso.
  3. Contactos. Trabajando de independiente dependerás de ti mismo, aunque eso no sea del todo cierto. Tu familia, amigos y círculo más cercano estará ahí para ayudarte y recomendarte. Tendrás un mercado bastante amplio yendo por esta rama y una manera de empezar con ritmo y movimiento en tu actividad. Ya no te hará falta buscar empleo, serás tu propio jefe. En este puesto puedes poner tus condiciones y pedir el sueldo que creas conveniente.

Que Necesitas

Para trabajar como independiente necesitarás varias características que te harán ser un buen profesional y los clientes soliciten tus servicios. A continuación, podrás leer varios factores importantes a la hora de trabajar como independiente.

  • Partiendo con una formación profesional específica y los conocimientos inherentes a dicha preparación, estaremos más capacitados para dar buen servicio. No es imprescindible tener un título, sino hacer bien tu trabajo y ofrecer algo que te haga especial. Este “extra” puede ser decisivo para un potencial cliente a la hora de elegirte entre varias opciones. Un buen servicio es muy importante, tanto para que te vuelvan a llamar, como para que te recomienden a otras personas.
  • El boca a boca. La recomendación de un cliente contento es vital para un negocio, ya que te traerá a gente dispuesta a contratarte. No hay mejor recomendación que la que hace un cliente a un familiar o amigo contándole su experiencia. Es el mejor “comercial” que podemos tener, por eso debemos de cuidar las relaciones con nuestros clientes. No basta con darle un buen servicio, sino que la atención debe de ser de primera, así como el cuidado de los detalles. Por contra, hemos de tener cuidado con las opiniones negativas, ya que nos podrá hacer daño a la hora de hacer contactos o atraer a nuevos clientes.
  • Disponibilidad. Un trabajador independiente destaca por su disponibilidad y eficacia en la entrega del trabajo. Por ello, podremos optar por tener un móvil siempre disponible o una vía de contacto. Al principio, hay que hacer un esfuerzo en este apartado y atender en horas que quizás no sean las mejores. Si solucionamos un problema a nuestro cliente cuando nadie más le atiende, podemos estar seguro de que estaremos construyendo una relación duradera. Son estos detalles los que marcan completamente la diferencia

 

trabajar como independiente

Consejos

Para trabajar como independiente no necesitarás saber fomentar el trabajo en equipo, aunque esta característica nunca está de más. Es una actitud siempre recomendable que podremos usarla para el trato con los clientes y con otros independientes. Esto es importante, ya que la colaboración con otros “colegas” beneficia a ambas partes. Si bien no tenemos ningún beneficio directo con esta relación, sí que nos puede ser de gran ayuda tener una buena relación. A la larga, podremos pedir ayuda o prestarla y esto, aunque sea competencia, será positivo para todos. En un mercado tan grande, no debemos ver la competencia como elemento amenazante, sino como una oportunidad para crecer.

Si estás empezando, tienes la posibilidad de encontrar trabajos de medio tiempo. Esto te permite tener una base económica y, a la vez, tiempo libre para desarrollar tu actividad. De esta manera, no correrás el riesgo de lanzarte a una piscina sin agua, si eso es lo que realmente te preocupa. Un empleo a tiempo parcial es perfecto para combinarlo con tu trabajo de independiente, ya que en este último tú manejas los tiempos. Serás quién decida los horarios y cuánto trabajar, así como los días elegidos.

Es importante saber las obligaciones fiscales en determinadas actividades y superando ciertos ingresos. Es un tema que hay que tener en cuenta, ya que hemos de estar al día con hacienda. Para ello, cuando nuestra actividad sea consistente y supere el sueldo mínimo interprofesional, podemos pedir el servicio de una gestora. Estos negocios se encargan de orientarnos y aconsejarnos a la hora de declarar los impuestos. Puede que nos cueste aceptar la idea de pagar a alguien por este servicio, pero a la larga, nos ahorrará dinero. Es una manera de asegurarnos hacer las cosas como debemos y cumplir con la ley establecida.

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